Locations of visitors to this page tapiuz@gmail.com oktubrre@hotmail.com abril-r16@hotmail.com agus_declaypole@hotmail.com

Aztecas

Historia y Cultura

Como todas las culturas conocidas, los aztecas también tenían sus creencias y practicaban sus ritos religiosos.  Solo que en el caso de ellos éstos resultaban francamente sangrientos y hasta sanguinarios vistos con los ojos de hoy.

aztecas005A
Rey azteca
(ampliar imagen)

Aztecas o mexicas, es el nombre de un pueblo que dominó el centro y sur del actual México, en Mesoamérica, desde el siglo XIV hasta el siglo XVI y que es famoso por haber establecido un vasto imperio altamente organizado, destruido por los conquistadores españoles y sus aliados tlaxcaltecas.

Algunas versiones señalan que el nombre de “azteca” proviene de un lugar mítico, situado posiblemente al norte de lo que hoy en día es México, llamado Aztlán; más tarde se autodenominaron mexicas.

Los aztecas fueron los últimos nahuas en llegar al valle de México, que estaba ya bajo el dominio de los monarcas de Azcapotzalco, donde pidieron refugio, con la autorización de estos, en Chapultepec. Después en Tizapán y en diversos sitios del lago de Texcoco, hasta fundar Tenochtitlán, que también se llamo México, voz derivada de Mexitl, expresión con que se designaba así mismo al Dios principal: Huitzilopochtli.

Mexitl parece provenir de la voz Metztli, la luna, y Xictli, centro u ombligo, de modo que México era, figuradamente, la ciudad que esta en medio de la Luna (o del Lago), y no del ombligo como muchos piensan.

Desde un principio los demás pueblos vieron con malos ojos a los aztecas, por sus actos bárbaros, robos y su actitud sanguinaria; en este tiempo su situación era económicamente miserable. En esta época los aztecas seguían divididos entre ellos mismos, un grupo se separó y fundo el pueblo de Tlatelolco, que fue rival de Tenochtitlán por algunos años, hasta que los habitantes de esta misma lo anexaron a su dominio.

Para ellos, la tierra era el centro del mundo. Por encima de ella había trece cielos en los que moraban los dioses y los astros y, por debajo, el Inframundo se componía de nueve pisos en los que habitaban diversas fuerzas, gobernadas por Mictlantecuhtli ("Señor del lugar de los muertos") desde el piso inferior. El Sol salía por el este e iba ascendiendo por los distintos pisos hasta llegar al cenit o mediodía. Entonces comenzaba a bajar para adentrarse en el Inframundo, al oeste. Mientras iba haciendo su recorrido por los nueve pisos, la noche se apoderaba de la Tierra.

La medicina y la herbolaria son las disciplinas en las que más destacaron. La magia estuvo muy ligada a la medicina, pero bajo los ritos se ocultaban sólidos conocimientos. Las enfermedades se atribuían a la acción de fuerzas maléficas manejadas por brujos; por eso la curación correspondían a un hechicero, el ticitl, que recetaba hierbas medicinales, sangrías, tisanas y baños, sobretodo, a vapor.

Los sacrificios

Un elemento fundamental en el culto religioso eran los sacrificios humanos, que para los aztecas eran una especie de compensación o pago que los hombres daban a los dioses.

aztecas004
Sacrificios humanos para los dioses

El sacrificio más común consistía en arrancar el corazón a la víctima, ofreciéndolo en seguida al Dios.

En otras ocasiones, durante la fiesta en honor a Xiutecuchtlil, dios del Fuego, la víctima era arrojada con intervalos sobre un montón de brasas.

Otras formas de sacrificio consistían en tener al prisionero atado en un sitio para después lanzarle flechas hasta que éste muriese, y la sangre que caía a la tierra se suponía la hacia fértil. En honor de la tierra y de Xipe, a la víctima se la desollaba después de matarla y el sacerdote se vestía con la piel de aquella.

Había meses consagrados al sacrificio de niños que eran llevados a las cumbres de los montes, adornados con plumajes y guirnaldas; sus sacrificadores los acompañaban tañendo instrumentos musicales, cantando y bailando. La ceremonia de inmolación tenía como objetivo el pedir lluvias, y si los niños lloraban era un buen signo. El corazón les era arrancado como parte final del acto.

En la fiesta del "Toxcatl" se sacrificaba a un mancebo (imagen de Tezcatlipoca), a quien durante todo un año se le agasajaba con fiestas y regalos, preparándosele para la muerte. Los ritos exigían que hubiese también ofrendas y oraciones, sahumerios con copal y otros actos. Las calaveras de los sacrificados se conservaban en el "Tzompantli", o gradería de cal y piedra. El de Tenochtitlán tenía no menos de 136.000 de ellas al tiempo de la Conquista.

La Guerra de las Flores.

La práctica de los sacrificios humanos como acto religioso de acción de gracias ofrece un repugnante contraste con el espíritu con que se llevan a cabo estos ritos. Sin embargo, la conducta social y religiosa estaba concebida para conservar la existencia humana y asegurar el bienestar del hombre, sin reparar en la desviación que podían alcanzar los medios. De aquí se desprende que la idea de sacrificar preciosas posesiones para alcanzar tales fines debe haber conducido a la ofrenda más preciosa: La Vida Humana, por lo que el hombre lucha arduamente por conservar.

La guerra florida se emprendía para satisfacer las necesidades de tener prisioneros para ofrecerlos a los dioses; en este combate los guerreros de varios estados tenían encuentros en un combate real a fin de que pudieran realizarse hazañas bélicas y se pudieran hacer prisioneros para satisfacer el hambre de los dioses.

Los prisioneros de guerra eran la ofrenda más estimada, y mientras más valientes y de más alto rango, la ofrenda era aún mucho mayor. Los esclavos eran muertos en ceremonias secundarias y en raras ocasiones se mataban niños y mujeres en los ritos de fertilidad para asegurar el crecimiento y prosperidad del pueblo mismo. A veces se practicaba el canibalismo, en creencia de que el que se comiera a la víctima podría obtener las virtudes de la misma, pero en todo el mundo otras culturas usaban la misma creencia.

No todas las guerras eran de las flores ya que algunas veces eran más para obtener territorios estratégicos o con miras comerciales, pero los ataques a Puebla y Tlaxcala eran siempre con miras de conquista; pero estos pueblos jamás fueron conquistados y duraron hasta la llegada de los españoles, que supieron aprovechar la situación.

Moctezuma comenzó ataques al sudeste, y en 1458 conquista Coixtlahuaca, que era una ciudad famosa por su comercio. Esta era la llave a la tierra de los Mixtecos, la tierra de una antigua civilización reconocida por sus Códices y sus trabajos en el arte del oro, además abrió para Moctezuma la ruta que lo llevaría tan lejos como Guatemala.

Las fuerzas de Moctezuma se movieron después hacia el Este, hacia el Golfo de México; forzando a los Huaxtecos y los Totonacas a pagarle tributo.

En 1466 una campaña de largas proporciones fue puesta en marcha para la toma de Tepeaca, punto importante hacia las rutas del sudeste y el Sur, el pago de tributo y las tomas estratégicas de bases y puntos de comercio, fueron los que le dieron fuerza y economía a las campañas militares.

En busca de la Libertad

En busca de su libertad los aztecas combaten a favor de Culhuacán contra los Xochimilcas, llevando como trofeos de guerra costales de Narices y Orejas al Señor  Culhuacano. A su llegada a los Lagos los aztecas hicieron toda clase de esfuerzos para evitar las guerras, conservándose a distancia de las tierras ocupadas. Las crónicas hacen pocas referencias de los pueblos que ya existían en el valle, y su propia entrada fue casi inadvertida por los demás. Pero ahí estuvieron bajo el dominio de Aculco, allí vivieron felices por casi una generación; sus vecinos eran comunidades pequeñas pero prósperas, de tal manera que el conflicto era inevitable.

Los aztecas comenzaron la lucha por que sus jóvenes remontaron el Lago hasta Tenayuca, para invadir y robar mujeres, método para hacerse de prestigio. Sus vecinos más poderosos se irritaron y llevaron a cabo una expedición en la cual tomaron parte los Xochimilcas, Tepanecas y Culhuas. El resultado fue devastador para los aztecas que tuvieron que ir a vivir a Culhuacán para obtener protección de Coxcoco Cóxcox(el nombre difiere entre Autores), el resto escapó al Lago; donde algunos islotes bajos ofrecían refugio. Pero la gran mayoría permaneció en Tizapán.

Coxcoc se vio envuelto en una guerra con Xochimilcoy llamó a los vasallos en su ayuda. Cuando los aztecas llegaron al campo de batalla se precipitaron al ataque y tomaron no menos de treinta prisioneros, a cada uno de los cuales cortaron una oreja con sus cuchillos de obsidiana, antes de enviarlos a la retaguardia.

 Después de la lucha, Coxcoc pronunció un discurso alabando el valor de sus fuerzas al tomar tantos prisioneros; pero echó en cara a los aztecas el haber regresado con las manos vacías. Los vasallos esperaron hasta que su señor terminara de hablar y entonces le preguntaron por que a cada prisionero le faltaba una oreja. Ante el asombro de los Culhuas por esta circunstancia extraordinaria, los aztecas abrieron sus bolsas y mostraron las orejas que faltaban, demostrando sin posibilidad de dudas la magnitud de su hazaña.

aztecas002

El prestigio de los aztecas subió tanto que se presentaron ante su Señor, Coxcoc, y le pidieron a su hija para mujer de su jefe, a fin de que pudieran fundar una dinastía. Coxcoc accedió a su petición y los aztecas quedaron tan agradecidos que sacrificaron a la infortunada joven y con su piel cubrieron a un sacerdote, para caracterizar a una diosa de la naturaleza, Toci. Después, con tal carencia de tacto, invitaron al padre a la ceremonia. Este, que esperaba una celebración matrimonial, quedó completamente horrorizado y llamó a sus guerreros para que exterminaran a los aztecas, quienes inmediatamente huyeron al lago para reunirse a sus hermanos que ya estaban establecidos allí. A mediados del siglo XIV había dos comunidades en las islas: Tenochtitlán y Tlatelolco.

Siguen alrededor de la cuenca de México buscando un sitio donde establecerse, hasta que por mandato de su dios (Hutzilopochtli) se quedan en un islote donde la señal de su dios aparece ante ellos: un águila devorando una serpiente sobre un nopal.

Este sitio estaba entre dos islas en medio del Lago Texcoco, ahí se fundaría la Ciudad de Tenochtitlán en el año 1325 después de Cristo.

Como era de suponerse, el inicio de la ciudad fue miserable, ya que se mantenía bajo el señorío de Azcapotzalco, que dominaba toda la cuenca de México. El primer Rey Azteca (Tlatoani) fue el descendiente Culhuacano de Dinastías Toltecas; tanto este gobernante como los dos siguientes, Huizilihuitl(1396-1417) y Chimalpopoca (1417-1427), estuvieron aún sometidos a los Señores de Azcapotzalco.
Los aztecas de un espíritu indómito, se dedicaron a la pesca, la agricultura y el comercio.

Toca pues a Itzcoatl (1427-1440) la decisión de independizar a Tenochtitlándel dominio de Azcapotzalco, entonces se creo la "Triple Alianza", que formada por Netzahualcoyoc,  Señor de Texcocoy Tlacopan o Tacaba logra derrotar a Atcapotzalco. Pero detrás de las grandes decisiones de Itzcoatl que llevaron al triunfo azteca, a la formación de la Alianza y las reformas posteriores se encuentra un hombre muy importante: TlacalelHermano de Moctezuma Llhuicamina.

Después de la victoria, los aztecas comienzan una expansión en todas direcciones y extendiendo su dominio considerablemente. Entre los aztecas no existía el alcoholismo, sino hasta después de la caída del Imperio; existían grandes castigos para aquellos que lo consumían y los únicos que lo podían usar eran aquellos que su vida estaba básicamente terminada, pero jóvenes y personas de edad media tenían estrictas barreras sociales contra el uso de éste.

Volviendo a Tlacalel, quien tuvo una poderosa influencia en gobernantes como Itzcoatl, Moctezuma Llhuicamina (1440-1469) Axayacatl (1469-1481) Tizoc (1481-1486) Ahuizotl (1486-1502),  se puede decir que bajo el mando de Tlacalel ocurrió la mayor expansión del Imperio Azteca y que los siguientes gobernantes sólo siguieron sus pasos.

Los gobernantes a los que les tocaría de lleno la Conquista Española fueron: Moctezuma II (Xocoyotzin, 1502-1520), Cuitlahuac (1520) y Cuauthémoc (1521-1525).
Largo fue el camino, pero brillante la trayectoria desde la tribu miserable y harapienta que peregrinara por 150 años hasta el asentamiento de uno de los Imperios más poderosos de Mesoamérica.

aztecas003

 

Rumbo a Tenochtitlán

Cuando los españoles tocan tierra en México no por primera vez sino con una expedición mejor organizada y al mando de Hernán Cortés, lo hacen en febrero de 1519 en la Isla de Cozumel, de ahí se expandieron y así se estableció el Primer Ayuntamiento en México, en la llamada Villa Rica de la Vera Cruz, y se designó a Cortés como justicia mayor y Capitán General, desligado por ello de Diego Velázquez (quien era a su vez el Gobernador de la isla Española y Cuba, con quien emparentó al contraer nupcias con Catalina Juárez, hermana de la esposa de Diego Velázquez), y con una autoridad propia que se fundaba en el mandato de los habitantes del pueblo nuevo.

Los españoles más viejos o enfermos (que llegaban al número de 150) quedaron en Veracruz mandados por Juan Escalante. Con los demás emprendió Cortés la marcha hacia Tenochtitlán. Llevaba cerca de 200 cargadores totonacas (todo esto después de haber entablado una guerra con ellos en la cual 30 pueblos totonacas hicieron alianza pacífica con el Conquistador y quedaron como súbditos del Rey de España) y varios centenares de guerreros indígenas aliados (indígenas cubanosy algunos africanos), con quienes avanzó hacia el interior.>

Vio cambiarse pronto los paisajes tropicales por los de la tierra fría, que hizo daño a los indios de Cuba. Cortés observó asimismo cómo multitud de señoríos estaban sujetos al Tlacatecuhtli Azteca y de qué clase era esa sujeción. Los hechos eran demasiado elocuentes y se preguntó: ¿Quién no es vasallo de Moctezuma?

aztecas001

Desde un principio mandó Cortés varios embajadores indios a Tlaxcala, con obsequios castellanos e invitación para arreglar una Alianza; pero la demora en contestar hizo que Cortés siguiera su rumbo sin aguardarles. En Teoca, varios grupos de guerreros Otomies aliados a los Tlaxcaltecas, ofrecieron resistencia a los españoles, pero fueron vencidos.

Vueltos al fin los embajadores informaron a Cortés que Tlaxcala, aislada en su valle, por el acoso azteca, no quería responsabilizarse por el ataque Otomí; que en realidad obedecía a un plan doble según en el cual combatirían a los aliados Otomies, y después, como lo hicieron en efecto, los propios Tlaxcaltecas, dirigidos con bravura por Xicotencatl, contra los españoles.

Sin embargo, este plan estaba destinado al fracaso por su falta de técnica militar adecuada que era común a todos los demás indígenas y además por la superioridad de las armas europeas. Quinientos castellanos fueron suficientes para vencer a miles de indios, por que de estos sólo combatían los que estaban en las filas delanteras, y eso sin orden ni coordinación en los movimientos. Por ello Xicotencatl no tuvo más remedio que rendirse, y el 23 de septiembre de 1519 entraron los españoles a Tlaxcala, que reconoció el dominio hispano, lo mismo que Huejotzingo.

Así es que ahora podemos entender por qué la Conquista fue posible por solo un puñado de españoles, y es explicable la razón por la cual Tenochtitlán fue conquistada; varios factores influyeron en la Conquista, fueron factores que los españoles utilizaron a su favor y tal vez es cierto el dicho que dice "La Conquista la hicieron los indios".

Tal vez suene exagerada pero es una verdad latente, ya que durante el sitio y la posterior caída de Tenochtitlán 250 mil indios luchaban al lado de los españoles, quienes a su vez utilizaron armas bélicas que desconocían los indígenas; una tecnología más avanzada en la cual se empleaban las espadas, armaduras, lanzas, ballestas, son solo algunas de ellas que dieron gran poder a los Conquistadores, pero tal vez las más importantes fueron las armas de fuego y los caballos.

Las grandes diferencias entre las distintas tribus de la región, que se encontraban profundamente divididas, fue uno más de los factores que dieron ventaja  los españoles, ya que se vieron privadas de la ventaja numérica, única que tal vez hubiera podido oponer con éxito a los invasores.

Pero resultaba imposible que las tribus se unieran a sus opresores para combatir a los invasores, así es que no fue difícil la alianza de los españoles con estas tribus.

Pese a la resistencia indígena durante toda la Etapa Colonial, no cabe duda de que después de la caída de Tenochtitlán las otras comunidades se sometieron.

Así es que, después de unos años de la Conquista, se dio un fenómeno histórico que tendrá consecuencias hasta nuestros días: "El Mestizaje", que dio paso a la gran personalidad especial de la identidad nacional mexicana.

Fusión de Elementos

La cultura que los españoles y los portugueses implantaron en el "Nuevo Mundo" (nombre que se le otorgó a México por los conquistadores) no podía mantenerse igual o idéntica a la de su origen, las culturas indias ejercieron su influencia en los europeos; surgiendo una mezcla de culturas que duran hasta nuestros días. La conquista hizo desaparecer la Religión, las Artes, la Ciencia (donde la había), la escritura (entre mayas y aztecas), pero sobrevivieron muchas tradiciones locales en la vida cotidiana y doméstica.

Los conquistadores y colonizadores trajeron al Nuevo Mundo el trigo, el arroz, el café, la naranja, la manzana, la pera, el durazno o melocotón, el higo, la caña de azúcar, entre otras plantas; trajeron el caballo, la vaca, el cerdo, el carnero, la gallina; importaron de África el plátano (banano), el ñame y la pintada o gallina de guinea.

Los aztecas utilizaban el lenguaje Náhuatl, y para comunicarse por escrito usaban figuras que simbolizaban ideas, números, o representaban hechos o fechas importantes.

Las esculturas que adornaban los templos y otras construcciones son unas de las más elaboradas en toda América. Su propósito era de satisfacer a los Dioses y lo mostraban en cada una de ellas.
Muchas de las Esculturas reflejaban la presencia de los Dioses y su participación en la vida diaria.

La escultura más famosa (que sobrevive hasta nuestros días) es el Calendario Circular de Piedra, mejor conocido como el "Calendario Azteca " que representa el Universo Azteca.

Los pueblos jamás conquistados

Los aztecas se expandieron en todas direcciones y lograron controlar a muchas culturas indias que tenían que pagar tributos al gran Imperio Azteca, pero hay también aquellos que nunca sufrieron del yugo: Los Tarascos y los Tlaxcaltecas.

Los Tarascos o Michuacas, como los aztecas les llamaban, aunque ellos se denominaban propiamente Purepechas, acosados por poderosas culturas defendieron su autonomía con ingenio y valor ya que todos los ataques fueron rechazados, se independizaron tanto que hasta tuvieron su propia lengua: Huchaanapu, que quiere decir “la de nosotros”, como para significar que no tenían ningún parentesco con los demás pueblos.

Podemos decir que los aztecas y los purepechas procedían de Chicomostoc (lugar de las siete cuevas), y que habían sido compañeros de los aztecas durante la peregrinación, desde la región de los Lagos hasta el Norte, donde se separaron (según las leyendas y algunos cronistas posteriores a la Conquista) de los aztecas cuando éstos les robaron las ropas a los Purepechas que se bañaban. Así es que tomaron la determinación de asentarse en esa región y mudar su lengua, para que no se les confundiera con los aztecas. Otra versión dice que los tarascos fueron objeto de burla de los aztecas cuando se separaron de sus ropas para tejer las balsas con que pretendían atravesar los Lagos, y en vista de esto optaron por quedarse en ese lugar.

La formación del matrimonio

En la sociedad azteca la familia estaba formada primero por el matrimonio en el cual el varón sólo podía tener una esposa, que era la legítima y era llamada "Cihuatlantli", con quien se casaba con todo el ritual correspondiente, pero podía tener tantas concubinas como pudiera sostener; esto quiere decir que tantas como pudiera mantener, pero con éstas no se realizaba el ritual matrimonial.

Se dice que Moctezuma II tenía 150 concubinas, esto hacía que también los señores y altos jefes tuvieran muchas concubinas y cuando un indio común se quería casar, apenas encontraba mujer, pues había poco de donde escoger.

La edad ordinaria para contraer matrimonio era entre los 20 y los 22 años más o menos, no podían casarse padres con hijos, ni padrastros con hijastros, ni hermanos entre sí. Para casarse, el joven necesitaba el permiso de sus maestros del Calmecac o del Telpochcalli, éste se obtenía cuando los padres ofrecían un banquete de acuerdo a sus recursos. Mas tarde, los padres del novio se dirigían a los padres de la novia a través de unas ancianas, quienes llevaban la petición.

Era la costumbre que la primera vez se negara la petición, y más tarde se contestaba con la aceptación o la negativa formal. Pero entre los plebeyos se hacía más frecuente la unión libre, y después de tener los recursos adecuados, se efectuaba la ceremonia.

En la ceremonia nupcial, los novios se sentaban uno frente al otro (situados junto al fuego), donde intercambiaban vestidos y se daban de comer entre sí, como símbolo de ayuda mutua para el futuro. El divorcio era conocido para los aztecas, pero para que fuera válido tenía que haber sentencia judicial, por medio de éste, los contrayentes podían volver a casarse.

El juego de pelota "Tlachtli"

mayas006A
Aro para el juego de pelota
(ampliar imagen)

El juego de pelota, tlachtli, se jugaba en un patio que tenía forma de "H" acostada. A ambos lados del travesaño de la H se extendían los muros y en el medio de cada uno se insertaba verticalmente un anillo de piedra o de madera, a diferencia de la posición horizontal del aro en el juego del baloncesto que hoy conocemos.

Los jugadores trataban de pasar a través de este anillo una pelota de hule macizo, a la cual sólo le podían pegar con los codos, las caderas o las piernas. Debe haber habido otros métodos de señalar los puntos además del antes mencionado, pues éstos, naturalmente, raras veces se lograban; tan es así que cuando tal sucedía los jugadores y sus partidarios tenían el derecho a despojar de sus ropas a los contrarios.

 Este deporte se jugaba por todas partes, pues se han encontrado lugares donde se practicaba desde la república de Honduras hasta el sudeste de Arizona; y tiene un interés especial por que la primera descripción del hule, tan importante en la economía moderna de la zona, fue hecha cuando Oviedo escribió en el siglo XVI acerca del juego y de la pelota que se empleaba en sus prácticas.

Moctezuma y la hechicería

Los años previos a la conquista española habían estado llenos de negros presagios futuros para los aztecas. Parece haber existido una parálisis en el ambiente que los afectó severamente, ya que Moctezuma, el caudillo guerrero y aficionado a la hechicería, tuvo una experiencia que, se cree, turbó y desalentó por completo su ánimo.

Él y Nezahualpilli, cacique de Texcoco, se enfrascaron en una discusión acerca de las capacidades respectivas de sus propios adivinos, que no era más que un tipo de rivalidad que existía entre ellos, pues el texcocano sostenía que las tierras de Anáhuac iban a ser gobernadas por extranjeros. Tan convencido estaba Nezahualpilli de lo acertado de sus interpretaciones, que apostó su reino por tres guajolotes, decidiéndose el resultado en un juego de pelota ritual con Moctezuma.

Moctezuma ganó lo dos primeros juegos, pero Nezahualpilli ganó los tres últimos seguidos, la derrota debe haber sido muy descorazonadora para Moctezuma, no sólo por que tenía tanto que temer al futuro, sino también por que sus propios expertos habían sido tan poco afortunados.

Siguieron, en rápida sucesión, una serie de eventos y fenómenos que simbolizaban todos los mensajes de una calamidad próxima. Todo el año fue vista, a medianoche, una columna de fuego; dos templos fueron destruidos; uno por un fuego súbito y el otro por un rayo que no cayó acompañado del trueno. Se vio un cometa durante el día y, de pronto, se levantaron olas de fuego en el lago Texcoco.

Un sexto signo fue una voz de mujer que gritaba: "Estamos perdidos, hijos míos." Aparecieron varios monstruos que fueron traídos al jefe, para desaparecer inmediatamente que él los hubo visto. Pero lo más siniestro de todo fue un ave traída por algunos cazadores: ésta tenía en su cabeza un espejo que reflejaba los cielos, y al momento en que Moctezuma se asomó a él por segunda vez, descubrió un ejército.

Cuando el cacique trajo a sus adivinos para dar fe de estos augurios y para que explicaran su significado, el ave escapó.

Por más que nos parezcan absurdos estos eventos, para la población del Valle de México deben haber tenido los efectos más alarmantes. En consecuencia, el estado de ánimo del pueblo era particularmente propicio para aceptar rumores que se colaban del sudeste y que hablaban de monstruos de cuatro patas con cuerpos de humano que les brotaban del lomo.

A medida que estos seres extraños subían de las costas, los espías y embajadores de Moctezuma comenzaron a regresar con informes más precisos de su naturaleza. Los españoles desembarcaron en 1519 en el lugar donde hoy está Veracruz. Los españoles resistieron también la hechicería cuando Moctezuma la aplicó seriamente; sin embargo, la brujería era, de acuerdo con los puntos de vista de los aborígenes, en el mejor de los casos, una arma de dos filos, y así es dudoso que éste fracaso haya tenido otro resultado que reforzar la actitud sicológica de los indígenas respecto a la calidad sobrenatural de los españoles.

La economía azteca

El sistema social azteca proporcionaba medios para que la gente pudiera vivir reunida armoniosamente en número considerable. La economía doméstica y tribal de los aztecas ofrecía alimento, habitación, útiles de trabajo y vestido, cosas a las que el hombre debe en gran parte su posición dominante sobre la tierra. La medida de una sociedad humana puede estimarse por las relaciones entre la organización del pueblo mismo y el uso de los materiales para construcción de casas y para equiparlas.

aztecas006
Pescadores aztecas

La economía azteca tenía la sencillez básica de su organización social, así como la misma flexibilidad expansiva a fin de satisfacer las necesidades de una población en aumento. La agricultura era la base de la vida azteca y el maíz era la planta alimenticia por excelencia.

El cultivo de las plantas aseguraba un abastecimiento social de alimentos cerca de la mano, que no estaba sujeto a los problemas que ofrecía la caza y, por lo tanto, daba a los aztecas la oportunidad de pensar en el mañana con más seguridad.

El sistema del clan reconocía que los frutos de la tierra eran para el sostenimiento de la comunidad, por lo tanto era lógico que la misma comunidad poseyera y administrara la tierra que sostenía a sus miembros.

 El consejo central dividía la tierra entre los clanes, y los caciques de cada una de ellas distribuían las raciones a los jefes de familia quienes a su vez las distribuían justa y equitativamente entre la familia. Pero se reservaban zonas para el sostenimiento del jefe y el personal del templo, para los abastecimientos de guerra y pagos de tributo, todas ellas trabajadas en comunidad, aunque sin duda también con esclavos.

A la muerte de alguno de los encargados de la tierra, pasaba a manos de sus hijos, y si moría sin descendencia la propiedad volvía al clan para que se volviera a distribuir, también sucedía lo mismo si el propietario no plantaba nada en un período de dos años. Sin embargo en el Valle de México este sistema dio lugar a desigualdades.

La creciente población de los grupos del Valle agotó toda la tierra disponible, y las familias y clanes no tenían oportunidad ni manera de expandir sus propiedades agrícolas.

Una parcela que entregaba abundantes productos para una familia pequeña ofrecía muy poco para una familia grande. Las variaciones normales en la riqueza del suelo tenían que dar lugar a injusticias semejantes. Bajo estas condiciones, los jefes y sacerdotes que vivían de las tierras públicas vivían en mejores condiciones que el ciudadano ordinario, cuyas pertenencias tendían a disminuir de generación en generación.

Los tenochas, quienes llegaron más tarde al Valle, en una época en que la tierra había aumentado de valor, tuvieron dificultades, y forzados a retirarse a las islas del Lago, resolvieron el problema de la tierra de la misma manera que lo hicieron los chalcas, y los xochimilcas, en el Lago de Zumpango. Este método consistió en crear "chinampas", los llamados "jardines flotantes".

Las chinampas eran islas artificiales creadas de juncos y raíces de árboles que se unían fuertemente a la tierra. El agua corría entre los estrechos fozos, convirtiéndolos en canales. Siempre se agregaba lodo fresco antes de las siembras, de tal manera que la fertilidad de la tierra se renovaba constantemente. De esta manera, los tenochas y sus vecinos convertían grandes secciones pantanosas, improductivas y que se anegaban en la estación de las lluvias, en una red de canales y de campos cuya fertilidad sólo puede ser comparada con la de las tierras del Nilo, inundadas por el río.

La agricultura en chinampas se practica en la actualidad en los distritos de Xochimilco y de Chalco, donde se cultiva la mayoría de las legumbres para la moderna metrópoli de México. Los habitantes hablan aún la lengua azteca de sus antepasados, y ocupan la misma tierra, renovándola cada año con los mismos métodos empleados en la época de los aztecas.

Hernán Cortés

Nació en Medellín, Extremadura, en 1485, y murió en Castilleja de la Cuesta en 1547. Sus restos se encuentran en el Hospital de Jesús, fundado por él en la ciudad de México. Hijo de Martín Cortés y doña Catalina Pizarro.

Malintzin o Malinche

Nació en Painalá, cerca de Coatzacoalcos, hija de un cacique feudatario de los aztecas, pero cuya madre había vuelto a casarse al morir él, de donde nació un hijo de este matrimonio y para que no se disputaran los derechos de éste fue entregada a unos indios de Xicalanco. Habían decidido matarla, pero al haber muerto la hija de una esclava le hicieron creer a todos que era ella. Los mercaderes a su vez la vendieron a indígenas de Tabasco.

Fue esclavizada y conducida a Tabasco donde fue entregada a Cortés, después de una batalla llevada a cabo en la desembocadura del río Grijalva, junto con 20 doncellas que después de ser bautizadas fueron repartidas entre los capitanes.

Su nombre era "Malinalli" y en el bautismo recibió el nombre de Marina, se la conoció también con el nombre de Malintzin, nombre dado por los indígenas debido a su nombre después del bautismo. Luego fue conocida como "Malinche" nombre acuñado por los españoles al transformar el vocablo; este mismo nombre llegó a dársele a Cortés por vérsele con ella, quien le servía de intérprete por sus conocimientos del Maya y del Náhuatl.

Breve vocabulario castellano-nahuatl

Adorar: Teotia

Agradable: Tepa

Agua: Atl

Águila: Cuauhtli

Aire: Echecatl

Ala: Etlapalli

Alacran: Colotl

Alegría: Ahuiliztli

Algodón: Ichcatl

Alma, Suerte: Tonalli

Amarillo: Coztic

Amistad: Icnoyotl

Animal: Tlapialli o Yoleatl

Antiguo: Huehcapatl

Año: Xihuitl

Aquí: Nican

Árbol: Cuahuitl

Árbol de colorines: Tzompantli

Ardilla: Techalotl

Arete: Pipilolli

Arte: Toltecayotl

Artista: Toltecate

Asomar: Neci

Aurora: Tlahuizcalli

Autoridad: Tequihua

Avizpa: Elzal

Ayuno: Nezahualiztli

Azadón: Huictli

Azul: Matlaltic

Baile: Itotiliztli

Bandera: Pantli

Barranca: Tepexitl

Bastimiento de viaje: Itacatl

Batalla: Necalli

Bien, Bueno: Cualli

Blanco: Iztac

Bolsa, Ocho mil: Xiquipilli

Bosque: Cuahtla

Bosque de maderas: Cuatemala

Cabeza: Cuaitl

Cabello, Cuatrocientos: Tzontli

Calle: Calohtli

Camino: Ohtli

Canal: Apantli

Canasto Grande: Chiquihuitl

Canoa: Acalli

Canto: Cuicatl

Cara: Xayatl

Cargador: Tameme

Carne: Nacatl

Carrizo: Acatl

Casa: Calli

Cielo: Ilhuicatl

Cobija: Tilmatli

Colibrí: Huitzilli

Color: Palli

Colorado: Chichiltic

Collar: Cozcatl

Corazon: Yolohtli

Comida: Tlacualli

Conejo: Tochtli

Cordel: Mecatl

Corona: Copilli

Corpiño: Quechauemitl

Cosecha: Pixquiztli

Coyote: Coyotl

Cuerpo: Tlacayotl

Cuervo: Cacalotl

Culebra Venenosa: Nauhyacatl

Charcas: Atitla

Dalia: Cocoxochitl

Decir: Ihtoa

Dedo: Mapilli

Derecha: Nemahtli

Desarrollar: Xipehua

Diez: Matlactli

Dios: Teotl

Doler: Cocoa

Doncella: Ichpocatl

Dos: Ome

Encino: Ahuatl

Enfermedad: Cocolitztli

Enemigo: Yaotl

En medio: Nepantla

Enseñar: Machtia

Entero: Namaxtic

Escalera: Tecuemitl

Escribir: Ihucuiloa

Escudo: Chimalli

Esfera: Tapayolli

Esmeralda: Chalchihuitl

Espiga: Miahuatl

Espina: Huitztli

Espejo: Tezcatl

Faja: Maxtlatl

Fiera: Tecuani

Fiesta: Ilhuitl

Flauta: Tlapitzalli

Flecha: Mina

Flor: Xochitl

Frijol: Etl

Fruta: Xocotl

Fuego: Xiuhtic

Fuerte: Pichtic

Fuerza: Chicahualiztli

Furia: Zomalli

Garza: Aztlán

Girasol: Chimalxochitl

Golondrina:Cuicuizcatl

Golpear: Huitequi Maquilia

Granizo: Texihutl

Guerra: Yaoyotl

Gusano: Ocuilli

Haber: Onca

Hacer: Chiua

Hechicero: Nahualli

Hermana mayor: Temimi

Hermana menor: Pipitl

Hermano: Icnitl

Hermano Mayor: Temimi

Hijo: Conetl

Hilo: Icpatl

Hincharse: Popozahua

Hoja: Ixhuatl

Hoja de la mazorca: Totomoctli

Hombre: Tlacatl

Hongo: Nanacatl

Hormiga: Atzcal

Hormiguero: Atzcapotzalli

Hueso: Omitl

Humear: Popoca

Humilde: Macehualli

Humo: Poctli huso

Malacate: Malacatl

Incienso: Copalli

Inteligencia: Tlalnamiquiztli

Invocar: Tenehua

Izquierdo, Zurdo: Opochtli

Jabalí: Cuapitzotl

Jefe: Tlacatecatl

Jicara: Tecomitl

Joven, Soltero: Telpocatl

Jugar: Ahuiltia

Labio, Orilla: Tentli

Lado: Nalli

Ladrar: Huahualoa

Lagarto: Cuetzpalli

Laguna: Acomolli

Lavar: Paca

Lejos: Huehca

Lengua: Nenepilli

León: Miztli

Levantar: Pepena

Ley: Nahuatilli

Libro: Amoxtli

Loro: Alotl

Luna, Mes: Metztli

Llovizna: Ahuitatli

Lluvia: Quiahuitl

Macana: Macuahuitl

Madre: Nantli

Maestro: Temachtiani

Maíz: Cintli

Mama: Nana

Manantial: Ameyalli

Mano: Maitl

Manta: Cuachtli

Mariposa: Papalotl

Medicina: Pahtli

Mejilla: Cantil

Mentira: Ixtlacayotl

Mercado: Tianquixtli

Miel: Nectli

Mitad: Talco

Moler: Mola

Mono: Ozomatli

Montaña: Tepetl

Morir: Miqui

Mosca: Zayolli

Muerte: Miquitzitli

Mujer: Cihuatl

Muralla: Tenamitl

Nariz: Yacatzolli

Negro: Cacalotic

Nieto: Ixhuitl

Niña: Cihuapilli

Nopal: Nopalli

Nube: Mixtli

Observar: Thachia

Obsidiana: Itztli

Ocote: Ocotl

Ofrendar: Mana

Ojo: Ixteolli

Olvidar: Ilcahua

Olla: Comitl

Orar: Teopoa

Oreja: Nacaztli

Oro: Teocuitlatl

Padre: Tahtli

Pájaro: Tototl

Palabra: Tlahtol

Palacio: Tecpantli

Palmera: Apachtli

Paloma: Huilotl

Papa: Notata

Pavo, Guajolote: Huexolotl

Pecado: Tlahtlacolli

Pelota: Tlachtli

Pequeño, Hijo: Pilli

Perro: Itzcuintli

Pescado: Michi

Pie: Xotl

Piel: Cuetlaxtli

Pintura: Tlapalli

Piojo: Atimitl

Plata: Iztacteocuitlatl

Pluma: Ihuitl

Pobre: Icnopilli

Poeta: Cuicanitl

Polvo: Tectli

Pozo: Amelli

Presente: Pialli

Prisionero: Malli

Pueblo: Altepetl

Querer: Nequi

Raíz: Nelhuatl

Rama: Macuayotl

Rana: Pechpechi

Ratón: Quimichi

Recordar: Ilnamiqui

Red: Matlatl

Referir: Poa

Reír: Paqui

Reposo: Necehuiliztli

Reunir: Centilia

Río: Atoyatl

Sabio: Ixtlamatini

Sal: Iztal

Sandalia: Cactli

Sangre: Eztli

Sapo: Tamazolli

Sementera: Milli

Señor, Amo: Tecuhtli

Serpiente: Coatl

Silla: Icpalli

Sismo: Tlaloliniztli

Sol: Tonatiuh

Tabla: Huapalli

Tambor: Huehuetl

Templo: Teocalli

Tiempo: Cahuitl

Tierra: Tlalli

Tigre: Ocelotl

Todo: Mochi

Torcer: Malina

Tortilla: Tlaxcalli

Trabajo: Tequitl

Tuna: Nochtli

Urna: Petlacalli

Valle: Ixtlahuatl

Vara: Tlacotl

Varón: Oquichtli

Vaso: Caxitl

Veinte: Cempoalli

Venado: Mazatl

Vender: Namaca

Venus: Tonquitl

Ver: Itta

Verdad: Melahuac

Viejo: Huehue

Fuente:  Página Internet:

http://members.nbci.com/ramutano/Aztecas.html

Ver, además, en Internet:

http://www.geocities.com/Athens/Atrium/9449/s17fgon1.htm

http://clio.rediris.es/fichas/otras_aztecas.htm#

http://www.monografias.com/trabajos/aztecascm/aztecascm.shtml

Los Aztecas, sus orígenes, su evolución y la conquista española

Introducción:

Los pueblos que habitaban América antes de la conquista europea tenían diversas formas de organización económica, social y política.  Algunos habían desarrollado sociedades urbanas y otros sólo practicaron una agricultura simple o eran cazadores y recolectores. Los aztecas y mayas, en la región mesoamericana, y los incas, en la andina, desarrollaron sociedades urbanas.  En estas sociedades, la construcción de complejas obras de riego y la aplicación de técnicas agrícolas habían favorecido el crecimiento constante de la producción agrícola y de la población.  Se habían desarrollado las ciudades y la organización social estaba fuertemente jerarquizado.
Entre los aztecas y los incas, como entre los mayas, los guerreros y los sacerdotes conformaban el grupo privilegiado y ejercían el gobierno.  La mayoría de la población, compuesta por campesinos y trabajadores urbanos, debía entregar fuertes tributos en productos y trabajo.  Estas sociedades estaban organizadas y gobernadas por fuertes Estados teocráticos, llamados así porque toda la autoridad residía en los sacerdotes y porque el jefe del Estado era considerado como un dios.  Por esto, las primeras ciudades se organizaron alrededor del centro ceremonial o templo.  Los templos eran edificios que tenían funciones religiosas y también económicas, dado que almacenaban y distribuían los productos tributados por los campesinos.

A la llegada de los españoles, las únicas sociedades urbanas que existían en América eran la azteca y la inca; la cultura maya había desaparecido en el siglo XI d.C.

La mayoría de los pobladores de América vivían de una agricultura simple, de la caza y de la pesca de animales y de la recolección de frutos.  Muchos de estos pueblos eran nómadas y prácticamente no existía la división del trabajo.  Estaban distribuidos a lo largo de todo el continente americano, desde Alaska hasta Tierra del Fuego. 

La organización jerárquica de la sociedad.  Las sociedades azteca e inca fueron sociedades urbanas que tuvieron una organización económica, políticas social del mismo tipo que las sociedades .urbanas que existieron en el Cercano Oriente desde el 3000 a. C. Los americanos también desarrollaron sistemas de escritura y de numeración; la religión fue la manifestación espiritual más importante y regía la mayor parte de los actos de la vida cotidiana de la población; y el arte alcanzó una elaborada complejidad.

Los Aztecas, sus orígenes, su evolución y la conquista española

Luego de recorre diversos lugares finalemente se asentaron en el siglo XIV en el valle de México. Allí fundaron una ciudad llamada Tecnochtitlán ubicada en el lado Texcoco. Como se encontraron con otros pueblos lucharon por la obtención de las mejores tierras de la región. A partir de su asentamiento fueron dominado toda la región, sometiendo a muchas ciudades, las cuales debían brindar tributos.

El imperio azteca. 

Los aztecas, luego de haber recorrido diversos lugares, se establecieron definitivamente, a principios del siglo XIV d C., en el valle de México.  Allí fundaron su ciudad capital llamada Tenochtitlán, ubicada en la zona del lago Texcoco.  En ese lugar se encontraron con otros pueblos y con ellos lucharon por la obtención de las mejores tierras y por el control político de la región.  A los pocos años dominaron a todos sus vecinos y establecieron un imperio que impuso su predominio en toda la zona.  La expansión azteca se basaba principalmente en el poderío de su ejército.  Muchas de las ciudades conquistadas, a pesar de tener que entregarles tributo a los aztecas, conservaban sus propias autoridades. Las rebeliones de los pueblos sometidos fueron frecuentes y muchos de ellos  al producirse la llegada de los españoles, se aliaron con éstos para derrotar a los aztecas. La ciudad de Tenochtitlán.  Estaba construida sobre las aguas del lago Texcoco.  La comunicación dentro de la ciudad se realizaba mediante calzadas canales.  Su población era muy numerosa.  Se calcula en 300.000 personas aproximadamente.  En el centro de la ciudad se encontraban 78 edificios, entre los que se hallaban el templo, una cancha de pelota, los palacios de los señores y abundantes jardines y huertas.

 El mercado de Tlatelolco según imaginó en un mural el pinto Diego Rivera

Organización economice y grupos sociales:

La agricultura fue la base de la economía azteca, y el maíz, la calabaza y el poroto, los cultivos más importantes.  El comercio también era una actividad muy extendida.  Intercambiaban productos con pueblos de diferentes regiones.  Los comerciantes llegaban hasta lugares lejanos con artículos de mucho valor y de poco peso, como el cacao, gemas, algodón o preciosas plumas. En la sociedad azteca se distinguían claramente dos grupos sociales.

Los pilli o nobles formaban el grupo privilegiado.  Eran los sacerdotes, los guerreros y los funcionarios de gobierno.  Poseían la propiedad de la mayoría de las tierras, no pagaban ningún tipo de tributo y controlaban el Estado.  A este grupo pertenecía el emperador o Tlatoani.

Los macehuales o trabajadores comunes constituían la mayor parte de la población y formaban el grupo de los no privilegiados.  Eran los campesinos, los comerciantes y los artesanos de las ciudades.  Debían entregar tributos al Estado en alimentos y trabajo.  La entrega de una parte de lo que producían aseguraba la alimentación de los sacerdotes, funcionarios y el emperador.  Tenían la obligación de trabajar en la construcción de edificios y templos pertenecientes a la nobleza. En esta sociedad también había esclavos que en su mayoría eran prisioneros de guerra.

La agricultura azteca.  La geografía determinó las técnicas agrícolas que debían utilizar.  El regadío y las terrazas estaban muy  extendidos.  Pero la técnica de las chinampas era las más utilizada. Éstas eran  balsas de tierra que flotaban en los lagos y sobre las cuales se cultivaba.

La actividad de los comerciantes no sólo tenía valor económico sino también importancia estratégica, ya que actuaban como espías del estado.  El colorido y la variedad de producto eran característicos de los mercados

El Estado azteca

El Estado azteca fue teocrático porque el emperador era considerado de origen divino, y los sacerdotes tenían a su cargo numerosas funciones de gobierno.  Eran los responsables de la preparación de las ceremonias religiosas y de los juegos rituales.  Aunque en muchos ritos como en el juego de la pelota sólo podían participar los nobles, los nacimientos, los matrimonios y los entierros eran ceremonias obligatorias para toda la población.  Los sacerdotes eran también los encargados de controlar el cumplimiento de las normas y de hacer justicia.  Las leyes del Estado azteca eran muy severas y los castigos variaban según el delito y el infractor.

Funcionarios que dependían directamente del emperador controlaban y centralizaban el almacenamiento de los productos recaudados en concepto de tributos y, en épocas de malas cosechas o de guerras, distribuían entre la población una parte de los bienes almacenados.  Los tributos que entregaban la población y los pueblos vencidos en las guerras de conquista, proporcionaban al emperador y a los miembros del grupo privilegiado los alimentos y los artículos necesarios para la vida.

El Estado azteca tuvo una importante fuerza militar con la que logró una gran expansión territorial.  La máxima extensión de los dominios se produjo en tiempos de Moctezuma, el emperador azteca hasta la llegada de los españoles. 

Entre los aztecas los sacerdotes eran los dueños del conocimiento conservado en códices. Conocían la astronomía, la medicina y la escritura. La mayoría de la población no tenía acceso a los saberes.

Practicaban seguidamente la guerra de conquista, ya que de esta manera conseguían nuevos territorios y poblaciones que brindaban tributos. A la capital del imperio entraban anualmente dos millones de mantas de algodón, objetos de lujo y alimentos. Una carga con 20 mantas permitía vivir a un hombre durante más de un año.  

Quetzacoátl, la serpiente emplumada era uno de los dioses principales de los aztecas. La religión formaba parte de cada momento de la vida de este pueblo, las conquistas la hacían en nombre de estos dioses y en su nombre también realizaban sacrifios humanos. Con ellos alimentaban a los dioses con la sangre humana. 

La infracción a las leyes estaban castigada con penas muy duras. A los traidores , homicidas y violadores se los castigaba con la pena de muerte.

PRESAGIOS Y PROFECÍAS DE LA DERROTA INDÍGENA

  La llegada de los europeos a América fue anticipada por presagios y profecías de origen azteca e inca.  De los aztecas han llegado hasta nosotros fragmentos escritos.  En el caso de los incas, que no tenían escritura, las noticias provienen de la tradición oral indígena y de los testimonios que dejaron los cronistas de la época. 

Los presagios aztecas anunciaban que el retorno del dios Quetzalcoátl se produciría al final del reinado de Moctezuma y lo haría bajo la forma de un hombre blanco.  Antes de su llegada -afirmaban- ocurrirían una serie de fenómenos naturales y catástrofes.  Los testimonios así lo enunciaban:

"De aquí a muy pocos años nuestras ciudades serán destruidas y asoladas, nosotros y nuestros hijos muertos..."

Y prevenían al emperador:

"perderéis todas las guerras que comiences y otros hombres con las armas se harán dueños de estas tierras..."

Las profecías comenzaron a cumplirse a los tres años de la ascensión de Moctezuma al trono.  En 1510 se sucedieron un eclipse de Sol y la aparición de un cometa.  Al poco tiempo Hernán Cortés desembarcó en las costas de México... y no pasó mucho tiempo hasta que los indígenas tomaron conciencia de que no era precisamente el dios que aguardaban.

En el imperio de los incas la llegada de los españoles también fue precedida por presagios y profecías.  Se anunciaban fenómenos naturales: rayos, cometas y cambios en el color del Sol y la Luna.  El cronista Garcilaso de la Vega cuenta al respecto:

"Hubo grandes terremotos y temblores de tierra (a poco de arribar los españoles) que, aunque en el Perú son frecuentes, notaron que los temblores eran mayores que los ordinarios, y que caían muchos cerros altos."

Los incas esperaban también el retorno de un dios salvador, Viracocha.  Por ello cuando tuvieron noticias de la llegada de Pizarro, muchos creyeron que era la esperada divinidad:

"Quién puede ser sino Viracocha... era de barba negra y otros que lo acompañaban de barbas negras y bermejas".

Pero los españoles pronto disiparon la ilusión de los incas, según lo afirmaba un cronista de origen indígena:

"Pensábamos que era gente grata y enviados de Viracocha, pero paréceme que ha salido al revés, hermanos, que estos que entraron a nuestras tierras no son hijos de dios sino del demonio."

 LOS PRIMEROS ASENTAMIENTOS ESPAÑOLES

Los primeros asentamientos españoles se ubicaron en las islas Antillas.  Desde la ciudad de Santo Domingo en la isla que Cristóbal Colón llamó La Española -actual territorio de Santo Domingo y Haití-, se organizaron la primera recolección de oro americano y la conquista de las islas adyacentes y del continente.

Entre 1492 y 1520, los españoles no obtuvieron de los territorios conquistados las riquezas esperadas -especias y grandes cantidades de oro sino sólo perlas, algo de azúcar y una escasa cantidad de oro.  Pero el oro que los españoles encontraron en las Antillas era de aluvión: pepitas arrastradas por los cursos de los ríos desde algún yacimiento superficial y poco abundante.  Los aborígenes fueron obligados a recolectar el metal precioso.  Los indígenas antillanos no opusieron resistencia armada a los conquistadores, pero en pocos años casi todos ellos desaparecieron.  Un gran número de estos indígenas murieron a causa de las enfermedades transmitidas por los europeos.  Además, la dominación a que se los sometió, provocó en muchos de ellos el deseo de no tener hijos, con lo que disminuyó drásticamente el índice de natalidad.

A partir de 1510, La Española perdió importancia y Santiago de Cuba se transformó en el centro de las operaciones coloniales españolas.  Desde allí, en febrero de 1519, partió Hernán Cortés, al mando de 11 naves y 600 hombres, con destino a la tierra firme del continente, a la búsqueda de las fabulosas riquezas en oro mencionadas por los indígenas. 

   LA CONQUISTA DE MÉXICO:  

Las armas de fuego y los caballos que usaban los hombres de Cortés atemorizaron a las primeras tribus con las que los españoles entraron en contacto.  Una de ellas, la de los tlaxcaltecas -pueblo que había sido sometido por el imperio azteca y debía entregarle fuertes tributos-, se alió con las tropas invasoras.  El avance de los españoles se vio favorecido por el descontento existente entre los dominados por los aztecas.

El emperador Moctezuma envió embajadores ante Cortés con obsequios de oro y plata para que desistiera de seguir avanzando.  Pero esto no hizo más que aumentar la codicia de los españoles.

La llegada de Cortés en 1519 a la capital azteca, Tenochtitlán, fue pacífica.  Los aborígenes los recibieron creyendo que podían ser enviados del dios Quetzalcoátl, pero Cortés tomó prisionero a Moctezuma.  Poco tiempo después, la matanza de numerosos miembros de la nobleza azteca que realizaron los españoles en el Templo Mayor provocó la sublevación del pueblo, liderado por Cuauhtémoc.  Los españoles fueron sitiados y Cortés obligó a Moctezuma a hablar con su pueblo para detener el ataque.  Pero la lluvia de flechas y piedras que lanzaban los guerreros aztecas hirieron de muerte al propio Moctezuma y Cortés se dispuso a huir.  En la llamada "noche triste", los españoles que huían fueron apuñalados y sólo un pocos -entre ellos, Cortés- lograron escapar con los tesoros obtenidos.

Luego las tropas españolas se reorganizaron y, con el apoyo de los tlaxCaltecas, aplastaron sangrientamente la resistencia de los aztecas en Tenochtitlán.  Una vez sometida toda la región, el rey Carlos V recompensó al conquistador con tierras y riquezas y nombró a Cortés Gobernador y Capitán General de Nueva España, como se denominó al territorio azteca.  A partir de entonces, México se convirtió en uno de los centros del imperio español en América. 

Malinche fue la hija de un cacique mexicano entregada a Cortés como esclava.  Ella hablaba la lengua nahuati, de los aztecas, y la maya.  Entre los españoles había un sacerdote que había vivido algunos años con un pueblo de lengua maya.  Malinche traducía de la lengua azteca a la maya y luego el sacerdote traducía del maya al español. la colaboración de Malínche con los conquistadores de su pueblo dio lugar a una leyenda conocida como La maldición de Malinche, popularizada en una canción mexicana actual que dice:

 

Del mar los vieron llegar mis hermanos 
emplumados eran los hombres 
barbados de la profecía esperada.
 

Se oyó la voz del monarca de que el dios habla llegado y les abrimos la puerta por temor a lo ignorado. 

Iban montados en bestias como demonios del mal, iban con fuego en las manos y cubiertos de metal 

Sólo el valor de unos cuantos les opuso resistencia y mirar correr la sangre se llenaron de vergüenza. 

Porque los dioses ni comen ni gozan con lo robado y cuando nos dimos cuenta ya todo estaba acabado. 

En ese error entregamos la grandeza del pasado y en ese error nos quedamos 300 años esclavos. 

Se nos quedó el maleficio de brindar  al extranjero nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, y nuestro dinero.

EL IMPACTO DE LA CONQUISTA

La invasión europea produjo un tremendo impacto entre los pueblos que habitaban América.  Para estas sociedades que habían vivido aisladas del resto del mundo, los europeos representaban algo totalmente desconocido.  Toda su vida cambió a partir de la conquista.  Su organización económica, social y política, sus creencias religiosas, su visión del mundo y las costumbres de su vida cotidiana, se derrumbaron. 

La desestructuración de la economía

La conquista española alteró el funcionamiento y la organización de las economías indígenas.

En el Perú, por ejemplo, el triunfo español alteró el sistema basado en la reciprocidad y la redistribución.  Los conquistadores ocuparon el lugar del Inca en la jerarquía social.  Las comunidades continuaron obligadas a entregar tributos y los curacas fueron mantenidos como los funcionarios encargados de controlar el cumplimiento de la obligación y el almacenamiento de los productos.  Pero los españoles quebraron el principio de la redistribución: el excedente que los curacas entregaban a los conquistadores no volvía a las comunidades.  Además, con la introducción de la moneda y el mercado, los españoles destruyeron el principio de la reciprocidad: los indígenas dejaron de intercambiar productos entre comunidades de acuerdo con lo que cada una producía y se vieron obligados a comprar y vender.

La destrucción de las religiones indígenas :

Cuando los españoles llegaron a México, se encontraron con una civilización que tenía una religión muy diferente de la cristiana.  Lo que más impactó a los conquistadores fue la poderosa religión estatal que rendía culto a las principales divinidades indígenas a través de sacrificios humanos que eran acompañados de diversos ritos.  De acuerdo con su mentalidad de hombres europeos de¡ siglo XVI, la entendieron como una religión demoníaca -que rendía culto al demonio y a las fuerzas del mal- y se propusieron su completa destrucción.

Los conquistadores y los misioneros -sacerdotes y religiosos que llegaban a América con la misión de evangelizar, es decir, de enseñar a los indígenas los principios de la que consideraban la verdadera fe: la religión cristiana- se propusieron extirpar la idolatría (porque los europeos llamaron ídolos ii los dioses de los aborígenes).  La muerte de los emperadores azteca e inca contribuyó a que esas sociedades perdieran confianza en sus dioses: con la muerte de Moctezuma o de Atahualpa, no sólo desaparecían los jefes del Estado sino también los hijos del Sol, su protector.  Otra forma en que los españoles se propusieron reemplazar las creencias tradicionales indígenas, fue la edificación de iglesias en los lugares en los que antes habían existido templos o centros de culto. 

Durante los primeros tiempos y terminada la etapa de la resistencia armada, los misioneros fueron optimistas porque los indígenas parecían aceptar
a la nueva religión y recibían en masa los sacramentos del bautismo y del matrimonio.  Sin embargo, al poco tiempo comenzaron a advertir que la aceptación del cristianismo era sólo superficial ya que, a escondidas de los españoles, continuaban realizando los ritos de su culto tradicional. 

Las causas de la derrota

Un proceso tan complejo como la conquista de un continente no puede explicarse por un solo factor.  Si tenemos en cuenta que un pequeño número de europeos lograron dominar en muy poco tiempo a comunidades muy numerosas y que habían alcanzado un elevado nivel de organización social, ¿Como explicar que los 200 hombres de la expedición de Cortés conquistaran tina región habitada por más de 10 millones de personas?  Sin duda influyeron factores técnicos como la superioridad de las armas de fuego, y el terror que producían las explosiones de pólvora y los caballos.  Otros factores serían de tipo religioso, como las leyendas que hablaban de la llegada de enviados de los dioses.

Pero tal vez haya que prestarle particular atención a un elemento de tipo político: la organización imperial y militarista de los aztecas e incas.  Si bien esto puede aparecer como un símbolo de fortaleza, también lo es de debilidad.

Muchos de los pueblos dominados por los aztecas y los incas colaboraron con los europeos convencidos de que ése era el medio para liberarse de quienes les exigían pesados tributos.  Además, la organización imperial muy centralizada de los incas, por ejemplo, facilitó el triunfo de los españoles. Éstos atacaron directamente la cabeza del imperio -el Inca y el Cuzco- y frente a la derrota de ésta, el poderío inca sucumbió.  Los españoles aprovecharon la situación y mantuvieron parte de la estructura de dominio impuesta por los incas, pero se ubicaron ellos a la cabeza de esa estructura. 

El derrumbe demográfico

  Antes de la llegada de los europeos, la población americana no estaba distribuida de manera uniforme por el continente.  Las zonas más densamente pobladas eran las de las civilizaciones urbanas de MesoAmérica y la región andina.  En esas dos zonas, la población aumentaba a medida que mejoraban las técnicas de cultivo y crecí-,in el intercambio y los centros urbanos.  La conquista interrumpió bruscamente esta tendencia y diezmó la población indígena.

El derrumbe demográfico se produjo por un conjunto de factores que actuaron de manera simultánea: las muertes provocadas por la violencia de los conquistadores; la desorganización de la vida económica, que hizo disminuir la producción de alimentos, provocando hombrunas; la explotación del trabajo indígena en las minas; la desorganización de la vida familiar tradicional; los efectos devastadores de las epidemias de enfermedades infecciosas como la viruela, frente a las que los indígenas no tenían desarrolladas defensas orgánicas.  También influyeron facto)res de tipo psicológico, como la pérdida del deseo de vivir en un mundo que se derrumbaba, donde todo lo conocido iba desapareciendo.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, los indígenas que sobrevivieron la conquista se transformaron -en su mayoría- en campesinos.  Algunas comunidades o individuos llegaron a competir con los europeos por los beneficios producidos por la economía colonial americana.

 

DIFERENTES VISIONES DE LA CONQUISTA: 

La visión de los conquistadores

La conquista del Nuevo Mundo fue impulsada por instituciones como los Estados monárquicos, la Iglesia Católica y las grandes compañías comerciales.  Pero la importancia de estas instituciones no debe hacernos olvidar que los protagonistas de este proceso histórico fueron los conquistadores, hombres reales, de carne y hueso. ¿Quiénes fueron estas personas? ¿Qué motivos los impulsaron a cruzar el océano, pese a los riesgos que la empresa suponía? ¿Cuál fue la visión que estos hombres tuvieron al tomar Contacto con una realidad geográfica y humana tan diferente de la propia?

Los conquistadores eran hombres con poca o ninguna fortuna en tierras o en dinero, aunque algunos de ellos eran de origen noble.  Llegaron a América esperando lograr en el Nuevo Mundo los objetivos que en Europa les resultaban inaccesibles.  Estos objetivos eran la riqueza, el prestigio social y su contribución a la misión cristiana de evangelizar a los indígenas americanos.

Sobre todo en los primeros años de la conquista, los conquistadores imaginaban que iban a alcanzar sus utopías sin conflicto.  Esperaban que las riquezas fueran la base de una posición de reconocimiento social en tierras americanas; y que, al regresar a España, la fortuna y el prestigio social recién adquiridos estuvieran legitimados por su servicio prestado a la expansión del cristianismo.  Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los conquistadores no realizó sus utopías.

Los conquistadores se fueron diferenciando entre sí.  Rápidamente, entre ellos se establecieron diferencias de jerarquía y autoridad: los que actuaban en México y en Perú obtenían mayores recursos económicos que los que actuaban en las islas del Caribe.  Pero, en el continente, sólo un reducido grupo de hombres relacionados directamente con los jefes de las expediciones (sucesivamente, Colón, Velázquez, Cortés, Pizarro, Valdivia, por ejemplo) obtuvieron el título de encomenderos.  A los encomenderos se les confiaban porciones de población indígena y se les otorgaba el derecho de obtener de ella tributos, emplearla como mano de obra en sus empresas particulares (minería, plantaciones, talleres textiles, entre otras), y recibir el pago de sus jornales si trabajaban fuera de la encomienda.  Estos beneficios se otorgaban teóricamente a cambio de la obligación de evangelizar a los indígenas encomendados. Como resultado de esta diferenciación, muchos conquistadores vieron cerrado su acceso a los niveles superiores de riqueza y prestigio social.  Fueron frecuentes las intrigas políticas y los enfrentamientos armados entre grupos que se oponían a los conquistadores más poderosos. 

La visión de los vencidos

La conquista violenta significó para los indígenas un gran sufrimiento espiritual.  Su mundo y sus tradiciones se desmoronaron. Algunos historiadores denominaron a este impacto en la mentalidad de los pueblos americanos como el traumatismo de la conquista.

Para los vencidos, la derrota tuvo un carácter religioso y cósmico: se sintieron abandonados por sus dioses.  La caída de Tenochtitlán por ejemplo, no fue solo una derrota militar significaba también la caída del reino del Sol.  Los dioses habían muerto o eran débiles ante el avance de la nueva fe cristiana que imponen los conquistadores.

Las nuevas condiciones de existencia impuestas por los europeos provocaron la desvalorarización de los americanos.  El alcoholismo se difundió como una epidemia.  El desgano vital, producido por la falta de incentivos pira vivir en un mundo hostil, lleva muchos a un estado de autoabandonarse incluso a la disminución de la natalidad.

Para Nathan Wachtel -historiador francés contemporáneo-, "saqueos, masacres, incendios, es la experiencia del fin de un mando.  Pero se trata de un fin sangriento, de un mundo asesinado". 

       Que sabes de la aculturación ?   

Cuando dos culturas se ponen en contacto se establece entre ellas una serie de relaciones que modifican a ambas.  En el proceso de la conquista europea en América se relacionaron dos culturas que, hasta ese momento, se habían desarrollado por separado, sin que una tuviera noción de la existencia de la otra.

Frecuentemente las culturas que entran en contacto no se enfrentan en condiciones de igualdad.  En ocasiones, por circunstancias diversas, una cultura tiene la fuerza suficiente como para imponerse sobre la otra.  La conquista de América fue una historia de vencedores y vencidos.  Unos lograron imponer su dominio sobre los otros.  En la relación entre sus culturas ocurrió algo similar.  La cultura europea derrotó a la indígena.

El concepto de cultura se refiere a la forma en que los miembros de un grupo de personas piensan, creen y viven, la manera en que resuelven sus problemas, sus manifestaciones artísticas y su vida espiritual, las normas y acuerdos que establecen.  Por esto, cuando se produce un choque entre culturas, se enfrentan todos los aspectos de la vida social de los pueblos en lucha.

En las ciencias sociales como la antropología y la historia, por ejemplo

se utiliza el término aculturación para explicar procesos como el de la conquista de América, en el cual una cultura se modificó por el contacto violento con otra, y en ese proceso de modificación perdió los rasgos más importantes que le eran propios.  En un proceso de aculturación, el pueblo vencido pierde su identidad cultura¡ tradicional e incorpora a su visión del mundo muchos elementos de la cultura de los vencedores.  El resultado final de este proceso es la imposición de los rasgos principales de la cultura vencedora a la cultura vencida.


          UNA INDÍGENA, PREMIO NOBEL DE LA PAZ:        
La indígena Rigoberta Menchú recibió el 10 de diciembre de 1992, en Suecia, el Premio Nóbel de la Paz por su ardua lucha por la defensa de los derechos indígenas y humanos en general, de su país y de¡ continente.

"Este Premio Nóbel lo interpreto primero como un homenaje a los pueblos indígenas sacrificados y desaparecidos por la aspiración de una vida más digna, justo, libre, de fraternidad y comprensión entre los humanos, A los que ya no están vivos para albergar la esperanza de un cambio de lo situación de pobreza y marginación de los indígenas, relegados y desamparados en Guatemala y en todo el continente americano,

"Reconforta esto creciente atención, aunque llegue 500 años más tarde, hacia el sufrimiento, la discriminación, lo opresión y explotación que nuestros pueblos han sufrido, pero que gracias a su propia cosmovisión y concepción de lo vida han logrado resistir y finalmente ver con perspectivos promisorias, cómo, de aquellas raíces que se quisieron erradicar germinan ahora con pujanza, esperanzas y representaciones paro el futuro.

'Implica también una manifestación de/ progresivo interés y comprensión internacional por los Derechos de los Pueblos Originarios, por el futuro de los más de 60 millones de indígenas que habitan nuestra América y su fragor de protesta por los 500 años de opresión que han soportado. Por el genocidio incomparable que han sufrido en todo esta época, de/ que otros países y las élites en América se han favorecido y aprovechado

"Libertad paro los indígenas dondequiera que estén en América y en el mundo, porque mientras vivan, vivirá un brillo de esperanza y un pensar original de la vida!

"Los manifestaciones de júbilo de los Organizaciones Indígenas de todo el continente y los congratulaciones mundiales recibidos por el otorgamiento del Premio Nobel de lo Paz, expresan claramente la trascendencia de esto decisión.  Es el reconocimiento de una deudo de Europa para con los pueblos indígenas americanos; es un llamado a la conciencia de la Humanidad para que se erradiquen los condiciones de marginación o las que los condenó el coloniaje y la explotación de los no indígenas, y es un clamor por la vida, la paz, la justicia, lo igualdad y hermandad entre los seres humanos."

(Fragmento del discurso de Rigoberta Menchú en el acto de entrega del Premio Nóbel de la Paz.)

 

< Nuevo texto >>